¿Qué tal han ido las vacaciones? Seguro que estupendas, como siempre van las vacaciones. Hay que descansar mucho para recargar pilas para el nuevo año de trabajo que tenemos por delante. Pero, ay!!!, hay un punto que no nos gusta de las vacaciones, o por lo menos cuando estas acaban, y son, aparte de la depresión que pillamos cuando volvemos, los kilillos de más que todos ponemos durante ellas. Claro, ¿cómo no vamos a coger algún gramo de más? Que si la paellita en el chiringuito de la playa, con su sangría por supuesto, y el pescaito frito, que no me diréis lo bueno que está. Eso, sin contar con las cervecitas y los aperitivos, de antes, y finalmente la copa de helado porque, claro con estas calores, tenemos que refrescarnos todo lo que podamos. Y como colofón, vámonos a echar una buena siesta para que todo lo que hemos comido se asiente bien en nuestro organismo.
¿A que os suena este plan? Lo pasamos estupendamente, pero claro luego quedan “los restos”, y esos no son tan fáciles de quitar. Por eso, la propuesta de esta entrada es que si tenéis que hacer un regalo, os decidáis por un aparato de deporte, sobretodo de los que se pueden tener en casa, como una bicicleta estática, o una plataforma vibratoria que tan de moda están, etc, ya que así podéis aprovechar más el tiempo sin salir de casa. Y veréis que tipazo más estupendo se os pondrá para poder lucirlo el verano que viene. Además de no olvidar que son muy beneficiosos para el cuerpo y la salud.